Estudiando Vizcachas: Una Entrevista Con Guillermo Sapaj

Photo: Guillermo Sapaj

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P.  ¿Cómo, cuándo y porqué viniste la primera vez al futuro Parque Nacional Patagonia?

 

R.  Vine por primera vez al futuro PN Patagonia en Enero de 2012 como voluntario. Cuando supe del programa de voluntarios, pensé que sería una muy buena oportunidad poder pasar un tiempo en este hermoso lugar, poder conocer su gente, sus paisajes y animales. Además, me apasiona la conservación de la vida silvestre y venir al futuro parque fue una gran experiencia de aprendizaje. Realmente lo disfruté mucho.

 

P. ¿Por qué te interesó particularmente estudiar vizcachas?

 

R.  Me encanta cómo pueden escalar las laderas verticales de las rocas y saltar tan fácilmente de roca en roca. Realmente no son lo que parecen. La mayoría de las veces que vez una vizcacha, la verás posando en una piedra que sobresale de un acantilado o sobre una roca grande, tomando sol o simplemente descansando. Pero cuando se mueven, lo hacen con una agilidad increíble. Las vizcachas sólo se pueden encontrar en afloramientos rocosos y acantilados, y a mí también me atraen estos tipos de hábitats. Así que pensé que estudiarlos sería una experiencia entretenida y gratificante.

 

Además, estaba interesado en saber más sobre ellas porque no han sido muy estudiadas en el pasado. Durante la etapa de revisión bibliográfica de mi investigación, pude encontrar sólo un artículo sobre esta especie (Lagidium wolffsohni) de hace muchos años atrás (1907), y era sólo una descripción física. Por lo tanto, tenía curiosidad de saber más sobre ellas.

 

P.  ¿Podrías describir una vizcacha, para los que nunca han visto una?

 

R.  Parecen conejos grandes con cola de zorro. De hecho, he escuchado a algunas personas llamarlos “zorrejos” en el norte de Chile, como zorro más conejo. Sin embargo, no tienen ninguna relación con los conejos ni tampoco los zorros. Son roedores grandes. Están dentro de la misma familia de las Chinchillas, del norte de Chile, y las vizcachas comunes de la pampa argentina. En términos ecológicos, ellas cumplen un rol similar al de la pika en Norteamérica, Europa y Asia, y como el hiracoideo de las rocas o damán de África y Medio Oriente. Son mayormente diurnos y viven en hábitats rocosos con grietas de buena calidad donde pueden poner sus madrigueras. Forman colonias, son muy sociables y dan a luz a una cría.

Photo: Guillermo Sapaj

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P.  ¿Y cómo es “un día en la vida de una vizcacha”, según lo que entiendes?

 

R.  Las vizcachas son 100% vegetarianas, y cuando no están buscando comida, puedes encontrarlas descansando cerca de las grietas. De acuerdo a mis observaciones: es verdad, les encanta tomar siesta. A veces duermen 10 a 15 minutos de corrido, quedándose inmóviles bajo los rayos del sol, y parecen tener un sueño muy pesado. Me pregunto cómo lo hacen para mantenerse tan relajados en un lugar donde los depredadores están a la búsqueda de animales como las vizcachas para comer. Pero resulta ser que el hábitat de las vizcachas es un terreno difícil para los zorros y otros depredadores. Por lo tanto creemos que sólo los felinos silvestres más pequeños y las águilas son capaces de cazar las vizcachas ya que sus estrategias depredadoras pueden ser potencialmente exitosas en los acantilados y roqueríos. En cualquier caso, como salen a echarse al sol en grupos, cuando las vizcachas sienten un peligro hacen un silbido que suena como un pájaro, alertando al resto de la colonia.

 

Cuanto se alejan de sus casas sigue siendo un misterio. Algunos estudios sobre otra especie de vizcacha del norte de la Patagonia argentina sugieren que no les gusta alejarse mucho de sus rocas. Esto fue exactamente lo que observamos en el parque. Después de dos o tres semanas de observar la misma colonia y registrar sus actividades con cámaras trampa, pude notar que, al menos durante esta época del año, pasan gran parte de su tiempo muy cerca de sus madrigueras. Quizás haya machos dispersadores que puedan moverse más, pero cada vez que visitaba un sector de hábitat podía ver las mismas vizcachas con sus crías en casi los mismos lugares.

 

Con las cámaras trampa también pudimos capturar una cantidad considerable de actividades nocturnas. Por lo tanto, el viejo dicho de que las vizcachas son sólo diurnas no es cierto. Creemos que la razón principal por la que se mueven de noche es para buscar comida, pero también pueden usar esta parte del día para dispersarse a otros territorios de hábitat cercanos.

P.  ¿Qué aprendiste la temporada pasada, cuando estudiaste las vizcachas con Round River?

 

R.  Muchas cosas. Cuando era alumno de Round River en 2013, empezamos a ir a observar vizcachas en todo el Valle Chacabuco. Sólo conocíamos algunos lugares donde habían sido vistos anteriormente, por lo tanto, escoger lugares nuevos para estudiar quedaba a nuestro criterio. Después de pasar un tiempo estudiando las vizcachas, ya puedes sentir si hay o no vizcachas en un terreno u otro con tan sólo mirar si la roca contiene buenas fisuras y si tiene buena exposición al sol. Así que empezamos a estudiar áreas que parten desde la entrada más al oeste del Valle Chacabuco hasta el área de Lago Chico y más lejos hasta la frontera con Argentina. Descubrimos que las vizcachas están distribuidas en una gradiente topográfica que va de Este a Oeste y que técnicamente cruza  todo el Valle Chacabuco. También aprendí mucho sobre la ecología y el comportamiento de las vizcachas, ya que tuvimos la oportunidad de pasar mucho tiempo en terreno observándolas.

 

P.  ¿Cómo determinaste lo que querías estudiar dentro de este proyecto? ¿Qué es lo que hasta ahora se conoce y lo que aún no se sabe sobre esta especie de vizcacha?

 

R.  Tomé en cuenta muchos factores al momento de decidir lo que quería estudiar de ellas. Quería hacer algo que fuera, primero que nada, razonable y no invasivo con los animales ni los ecosistemas. Por ejemplo, existe un estudio antiguo sobre las vizcachas de montaña del norte (Lagidium peruanum) donde este tipo termina matando a cientos de especímenes sólo para abrirlos y tomar sus medidas. O sea, espera, ¿cuál es la idea de hacer eso? Si quieres aprender más de un animal, creo que también debes ser consciente de su importancia dentro de su ambiente natural y sus conexiones con el ecosistema, de su valor intrínseco.

 

También consideré un aspecto más funcional o instrumental. Me refiero a que quería generar algo que fuera útil y que sea un aporte a los esfuerzos de conservación que están ocurriendo en este lugar. Algo que no fuera demasiado complicado o demasiado técnico y que fuera a parar en esos detalles donde apenas puedes entender lo que está pasando si no eres un científico. Pero también quería que tuviera algo de consistencia metódica. Además, quería incluir “lugar” en mi estudio y abordar algunos de sus aspectos completamente desde la perspectiva del hábitat. Y más que nada, quería hacer algo que pudiera disfrutar, con lo cual me sintiera cómodo y motivado todos los días.

 

Todos estos aspectos se combinaban bastante bien dentro de mi investigación, la cual era una continuación de lo que había aprendido con Round River. Recibí mucha ayuda de los administradores de vida silvestre, Cristián y Paula, y siguiendo sus consejos decidí que mi investigación debía apuntar a temas de distribución, abundancia y actividad. Así que, en Septiembre pasado empecé a revisar la literatura juntando toda la información relevante y empecé a meterme en el mundo SIG. Hice un mapa de hábitat pertinente para la especie en el valle considerando tres variables de su ecología. Descubrí después que me sentía muy cómodo con los mapas y los conceptos de lugar y dirección, así que llegué al valle con la idea de mapear la distribución de las colonias de vizcacha para plantear preguntas sobre su conectividad y dispersión.

Guillermo Sapaj

Foto: Guillermo Sapaj

           

P.  ¿Cómo condujiste tu investigación en terreno? ¿Tus métodos cambiaron a medida que tu proyecto evolucionaba?

 

R.  Si, definitivamente, mi proyecto evolucionó mucho. De hecho, cuando empecé a estudiar por primera vez las vizcachas, nunca pensé en los objetivos de la investigación. Tener objetivos claros y bien definidos era algo que definitivamente iba a necesitar en el futuro, pero cuando empecé, traté de no pensar mucho en los objetivos y enfocarme en el proceso y los aspectos que mencioné anteriormente. Es por esto que en Agosto de 2013, después de mi semestre con Round River, visité a un experto en roedores, Juan Carlos, en Santiago para conversar sobre mi investigación y sus potenciales direcciones. Siempre supe en todo caso que quería saber más sobre las vizcachas y estar más cerca de ellas y la Patagonia.

 

Por lo tanto, seguí en contacto con Paula y Cristián, y los mantenía actualizados sobre cómo evolucionaba mi proyecto. Sin darme cuenta realmente, empecé a toparme con preguntas muy interesantes que quise seguir explorando. Fue así como en Enero finalmente decidimos de que se trataría mi campaña en terreno, cuando mapeamos la distribución de vizcachas en el sector más al Oeste del Valle Chacabuco y fijamos la base para revisar cómo interactúan las distintas colonias entre ellas desde la perspectiva de su hábitat o lugar. También trabajamos con cámaras trampa  para monitorear dos colonias vecinas de vizcachas por un mes esperando poder conocer más sobre sus actividades y movimientos de vida diaria. Conduje la investigación en terreno con mi hermano, Martín, quien tiene más experiencia en navegación y seguridad en las montañas. A veces, teníamos que escalar muros casi verticales para poder llegar a nuestras metas o subir por laderas con piedras sueltas. ¡Era muy entretenido!

             

P.  ¿Cuáles fueron tus hallazgos fundamentales?

 

R.  Descubrí que las vizcachas ocupan hábitats que a veces pueden ser como “islas” de hábitat indicado para ellas, rodeado de montones de bosques, pastizales o humedales que no son apropiados. Es por esto que la calidad de cada trozo de hábitat es tan importante para poder determinar la abundancia de vizcachas viviendo en él, especialmente el tamaño del trozo de hábitat y la cantidad de grietas de buena calidad. Descubrimos que para esta área, las vizcachas están mayormente distribuidas en cordones que bajan desde el Cerro Tamango y penetran profundo en el Valle Chacabuco, casi tan lejos como el Río Chacabuco al norte. Algunos de estos cordones están separados por sólo 300 a 400 metros, lo cual nos hace plantearnos la pregunta si acaso las vizcachas, aparte de moverse a lo largo del cordón, pueden dispersarse perpendicularmente a través de hábitat no adecuado.

 

También descubrimos que las vizcachas se mueven mucho durante la noche, y las captamos buscando comida con videos nocturnos, no muy lejos de sus madrigueras. Además, por lo menos en esta época del año en que hace más calor, vimos que las vizcachas se mantienen dentro de su territorio la mayor parte del día.

 

P.  ¿Tienes alguna estimación de cuántas vizcachas viven en el parque?

 

R.  En realidad, esa es una pregunta difícil. Hay gente que ha hecho estimaciones de la abundancia de otras especies de vizcacha más al norte, pero personalmente, creo que estimar el número de vizcachas está inherentemente sujeto a errores. Nunca puedes saber el verdadero tamaño de una colonia si no estudias esa colonia durante varios días y llegas a conocer mejor a sus integrantes. Y las vizcachas no se ven todos los días, algunos días puedes ver sólo una, mientras que otros días puedes llegar a ver siete al mismo tiempo. Realmente depende de cada terreno; si es grande y tiene hartas grietas buenas, puedes esperar encontrar una colonia grande. Si el terreno es más pequeño, normalmente puedes ver sólo unos cuantos individuos. En promedio, vimos cuatro vizcachas por terreno. Sólo dentro de nuestra área de investigación, creemos que hay por lo menos 200 individuos.

 

 

P.  ¿Cuáles fueron algunas cosas inesperadas que viste o descubriste durante tu investigación?

 

R.  Una fotografía interesante que tomamos fue la de un puma caminando cerca de un terreno de vizcachas. No sabemos con certeza si este puma estaba allí buscando vizcachas para comer; aunque yo creo que estaba sólo pasando.

 

P.  ¿Qué planeas hacer ahora, después de terminar la etapa de terreno de tu proyecto?

 

R.  Pienso seguir trabajando con el SIG y continuar trabajando en los patrones de distribución de la especie. El tema de la abundancia también me intriga, el poder decir con seguridad cuan abundantes son las vizcachas es algo muy importante. Conocer sus cantidades en un área puede ayudar a determinar en el futuro si la especie es estable o si está disminuyendo, lo cual tendría enormes implicancias en la conservación. Además, tengo que organizar los videos y fotos que recolectamos de la cámara trampa para sacar algunas conclusiones sobre las actividades diarias de estos animales, especialmente sobre sus actividades nocturnas.

 

Photo: Guillermo Sapaj

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2 comentarios en “Estudiando Vizcachas: Una Entrevista Con Guillermo Sapaj

  1. 27 de February de 2014 at 16:27 hrs.

    Felicitaciones a Conservación Patagonica y a Guillermo por su trabajo, y por el gran aporte que están realizando a la conciencia de proteger y estudiar nuestras especies nativas.
    Es tan valioso el aporte que están realizando… que espero de todo corazón que estos proyectos sigan creciendo y aumente la cantidad de chilenos que apoyen estos proyectos.
    Abrazos y éxito.

  2. Marta
    21 de January de 2017 at 15:21 hrs.

    Qué hermoso trabajo!

    Ahora me toca a mi investigar la población de Vizcachas pero en la V región, espero poder seguir tus pasos y aprender mucho de ellas.

    Un abrazo y felicidades!!

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